Desde el caso Toyota hasta los costes ocultos que no aparecen en ninguna factura: por qué invertir en calidad no es un gasto, sino la estrategia más rentable a largo plazo.
Un caso real de entrenamiento y validación de un modelo de visión artificial en planta: 1 de cada 5 piezas que el operario daba por correctas tenía defectos reales que solo la IA detectó.